Evaluación y resultados de tecnologías herméticas para el almacenamiento de grano en sistemas de autoconsumo en Jalisco

• Los resultados obtenidos son de dos módulos demostrativos del estado de Jalisco, y el trabajo fue desarrollado dentro del convenio de colaboración entre el CIMMYT y Xochicentli AC.

Por: Abel Saldivia Tejeda, coordinador de plataformas de investigación y poscosecha, Hub Bajío-Guanajuato, CIMMYT.

6 de noviembre de 2017.

334 n2ModulosJaliscoPoncitlán, Jal.- El maíz y el frijol son productos básicos en la dieta de las familias rurales del estado de Jalisco. Los productores generalmente almacenan entre 1.5 y 1.8 toneladas de maíz; esta cantidad puede ser suficiente para 10 meses de alimentación de una familia de 9 integrantes, con un consumo de 4 a 6 kilogramos de maíz por día. Debido a la importancia de los granos en la alimentación familiar, existe preocupación por la presencia de plagas como el gorgojo de maíz, que, según los productores, puede causar pérdidas de hasta 50% de la producción (Xochicentli AC). Se ha demostrado que las tecnologías herméticas son eficaces para reducir las pérdidas de granos básicos durante el almacenamiento, en ambientes diversos y con diferentes tipos de maíz. Sin embargo, el proceso de adopción ha sido limitado, en ocasiones, debido al desconocimiento de las bondades de estas tecnologías. El modelo de innovación propuesto requiere la demostración de éstas directamente con productores y usuarios potenciales. En este sentido, el presente documento describe la implementación y los resultados obtenidos en dos módulos demostrativos del estado de Jalisco; el trabajo fue desarrollado dentro del convenio de colaboración entre el CIMMYT y Xochicentli AC.

El módulo Poncitlán I fue instalado en la comunidad Agua Caliente, Poncitlán, Jalisco (20° 19.005’ N, 102° 55.317’ O). El grano empleado correspondió a un material nativo de color amarillo, y no se observaron daños por insectos o roedores, pero sí por hongos (de 1 a 2% de granos dañados). El producto se almacenó con 8.4% de humedad y la temperatura fue de 27.7°C. Los recipientes fueron llenados y sellados el 7 de febrero de 2017, y se colocaron en una tarima de madera a 45 cm del piso (cuadro 1).

Cuadro 1. Tecnologías de almacenamiento evaluadas en el módulo Poncitlán I. Jalisco, 2017.

334 n2c1

En el caso del módulo Poncitlán II, ubicado en la comunidad de San Juan Tecomatlán, Poncitlán, Jalisco (20° 19.705’ N, 103° 5.964’ O; a 1,532 msnm), el grano empleado fue un híbrido de maíz amarillo de Pioneer. Se observó de 1 a 2% de daño por insectos y de 1 a 2% por hongos, y 3% de granos quebrados al momento del establecimiento. El producto se almacenó con 10% de humedad y la temperatura fue de 27°C. Los recipientes fueron llenados y sellados el 22 de febrero de 2017, y se colocaron en una banca de madera a 45 cm del piso (cuadro 2).

Cuadro 2. Tecnologías de almacenamiento evaluadas en el módulo Poncitlán II. Jalisco, 2017.

334 n2c2

En ambos casos, el tratamiento convencional correspondió a un costal reciclado de polipropileno y el grano fue tratado con una pastilla de fosfuro de aluminio. En el módulo Poncitlán I, el levantamiento se realizó el 13 de junio de 2017, 127 días después de la instalación. En el caso de Poncitlán II, el almacenamiento fue por 89 días.

En la región donde se instalaron los módulos los productores han usado las pastillas de fosfuro de aluminio por más de 10 años como una práctica convencional de almacenamiento de granos para autoconsumo. Sin embargo, consideran que los resultados son regulares con este tipo de control, ya que los gorgojos siguen apareciendo aun después de “curar” el grano y las pérdidas fluctúan entre 10 y 15%. Adicionalmente, se observa que el grano cambia a la vista, se vuelve opaco y se amarilla —sobre todo en el caso del frijol—, y queda con un olor desagradable (Xochicentli AC).

Cuadro 3. Parámetros evaluados durante la caracterización del grano almacenado bajo diferentes tecnologías en Poncitlán, Jalisco, en 2017.

334 n2c3

Los resultados indican que el almacenamiento de maíz en costales de polipropileno, tratado con una pastilla de fosfuro de aluminio por costal de 45-55 kg de grano, se tradujo en pérdidas de 7 a 10%, lo que es similar a la percepción de los productores locales. Las pérdidas se deben principalmente al daño ocasionado por el gorgojo del maíz, el cual fluctuó de 6 a 8% después de tres meses de almacenamiento, en las dos localidades. Del número de insectos colectados en una muestra de 500 g de grano, de 80 a 90% continuaban vivos, lo que indica que en un periodo más prolongado de almacenamiento el daño podría incrementar considerablemente. No se observó daño por hongos. En el caso de las tecnologías herméticas, las pérdidas fueron inferiores a 1%, tanto en los silos como en la bolsa plástica hermética, y no se encontraron insectos vivos.

Es evidente que el maíz y el frijol son componentes básicos en la dieta familiar local. Si consideramos que los granos representan la principal fuente de carbohidratos y proteínas disponibles para las familias, es preciso reforzar el sistema poscosecha para evitar no sólo las pérdidas físicas en almacenamiento, sino el deterioro y la pérdida de calidad del grano. En este sentido, el beneficio de las tecnologías herméticas es notable, como se evidencia en los datos obtenidos en las dos localidades; además de los beneficios de la reducción del uso de pesticidas y, por ende, en la salud de los productores y sus familias.